Las grandes oficinas

Trabajo en una pequeña oficina, un despacho de abogados en el que me encargo del papeleo de los casos que llevan los letrados, yo hago que cada uno tenga todo lo que necesita el día del juicio, hago fotocopias, paso los apuntes, digitalizo todo y hago cien cosas más, soy la asistente personal de los tres abogados al mismo tiempo, ya os podéis imaginar el caos que es mi cabeza. Me gusta hacer bien mi trabajo, me gusta tener de todo, sobre todo cuando lo necesito. No puedo estar imprimiendo un testimonio y en ese momento quedarme sin papel, necesito tener controlados todos los flancos por lo que hace ya un par de años encontré una empresa que vende material de oficina al por mayor.

Evidentemente yo no necesito tanto material por los que muy sabiamente me puse en contacto con las oficinas de la planta de arriba del edificio, quedamos en comprar todo lo que necesitamos entre todas y así además de ahorrarnos unos euros conseguimos que no nos falte de nada durante todo el año. Todo el  material permanece guardado en una especie de trastero que hay en el edificio, así lo tenemos a  la mano todos.

A estos e le llama ser práctico y mirar por la empresa, por el bien común. Y es que soy así, me gusta hacer las cosas bien, equivocarme me supone un gran problema y claro que me equivoco pero procuro aprender de los errores que cometo. Me encanta ser autosuficiente y procuro tener todo listo al momento aunque tenga que trabajar más horas o desde casa. Con mis jefes no tengo problemas, me tratan muy bien y son conscientes de todo lo que trabajo y de todo lo que hago por eso mi sueldo es un buen sueldo, que digo bueno, gran sueldo y cuento con comodidades que en otras empresas no tendría, poder trabajar desde casa, salir y entrar cuando quiero y poder alternar los días de vacaciones cuando mejor me convengan a mí.

En esta vida, recibirás a proporción de lo que des, por lo que yo me esfuerzo por ser una buena trabajadora y mis jefes se portan muy bien con migo, es como una cadena de favores, hoy por mí, mañana por ti y así sucesivamente. Una buena acción siempre es recompensada así que haciendo un buen trabajo sacas un beneficio y no solo económico.